2.02.2011

lamuertevademimano.

Me vi completamente sola.
Mi padre había muerto cuando yo era pequeña, casi ni me acuerdo de él.
Y ahora ésto... no me lo podía creer.
-¿Cómo estás?- me preguntó aquel policía apestando a tabaco.
-No lo sé, ha sido todo tan rápido...- le dije confusa por lo que había pasado.
-No te preocupes, te llevarán a un sitio donde podrás vivir con niños como tú.-¿niños como yo?, ¿qué se creía, que estaba enferma?
Y es que la noche anterior, todo marchaba genial, hasta que la dejé sola.
No había superado lo de mi padre, y parece increíble que en todos estos años no se haya olvidado de él.
Tenía problemas con el alcohol. Siempre estaba con ella e intentaba que no bebiera, pero era demasiado para una niña de trece años.
Sabía que sólo me quedaba ella, y aun así lo hizo.
Mi madre se suicidó ayer por la noche.
Aún me cuesta pensarlo, y es que no me lo termino de creer.
Me llevarán a un sitio con "niños como yo", es lo que menos necesito ahora.
Pero ¿qué podía hacer?
No tenía a nadie. Ni abuelos, ni tíos, ni hermanos...
En un abrir y cerrar de ojos estaba allí, sola ante miradas de niños encerradas con miedo, que me incitaban a echar a correr hasta perder de vista aquel lugar.
Y al cabo de dos semanas, fue lo que hice.
Me escapé, ya no aguantaba más.
Al principio intenté habituarme a esa vida, pero creo que no lo soportaría.
Ahora estoy aquí, sin comida, sin dinero, sin nadie...
Creo que ya es hora de reunirme con mi familia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario