Atrapa esas palabras para que nunca diga que no fueron verdad.
Amárralas.
Amárralas hasta tenerlas para siempre, y no olvidarlas.
Y ahora piensa, ¿de qué vale?
Son tuyas, haz con ellas lo que quieras, pero si no te sirve para recuperarlo, no te molestes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario